Meisel defiende su gestión y cuestiona políticas del Gobierno
Durante un recorrido por Barranquilla, el senador Carlos Meisel agradeció a los ediles del Norte Centro Histórico, Fredy Ortiz Gonzales y Milena Buelvas, por el respaldo al trabajo realizado en las comunidades, destacando además el papel del concejal Andrés Ballesteros como un acierto en ese proceso político y territorial.
El congresista reiteró que continúa trabajando de la mano con las comunidades, con el objetivo de regresar al Senado, asegurando que lo hace con la conciencia tranquila y la frente en alto por la defensa que, según afirmó, ha realizado de la región. Reconoció que existen falencias y aspectos por mejorar, pero sostuvo que su labor ha sido constante en múltiples temas de interés regional, dejando en manos de la ciudadanía la decisión de dar continuidad a su trabajo o respaldar a casas políticas que —según dijo— suelen guardar silencio una vez llegan a Bogotá.
Meisel fue enfático en sus críticas al Gobierno nacional, especialmente frente al sistema de salud, el cual aseguró ha empeorado de manera significativa. Señaló que las tutelas por entrega de medicamentos han aumentado en un 250 % en el país y que las citas con especialistas se han más que duplicado. A su juicio, aunque existían EPS, clínicas y actores políticos corruptos, considera que no se debía desmantelar un sistema que requería ajustes y correcciones, sino fortalecerlo. “Hoy lo que vemos es una destrucción del sistema y eso es lo primero que hay que empezar a reversar”, afirmó, defendiendo la cooperación entre lo público y lo privado en la prestación de servicios de salud.
El senador también resaltó iniciativas impulsadas desde el Congreso, como los incentivos a la contribución para el primer empleo de jóvenes sin experiencia laboral, la creación de la Ley Jacobo —que otorga licencia remunerada a padres de niños con enfermedades terminales— y los intentos por reducir la carga tributaria de la clase media, a la que considera una de las más afectadas por los impuestos.
En materia de seguridad, Meisel defendió una política de autoridad, señalando que si bien la delincuencia se combate con oportunidades, educación y empleo, una vez una persona se convierte en delincuente, lo único que la frena es la autoridad. Criticó los diálogos, concesiones y pagos a criminales, calificándolos como estrategias fallidas.
Finalmente, frente a los señalamientos de una posible crisis en el partido Centro Democrático, aseguró que no lo ve de esa manera y afirmó que nadie está obligado a permanecer en un lugar donde no quiere estar. Indicó que, pese a diferencias internas, el partido debe pasar la página y seguir adelante, advirtiendo que la mayor amenaza para el país es la profundización de un modelo que, según él, traerá más pobreza e infelicidad.








