El exgobernador de Sucre, Héctor Olimpo Espinosa, oficializó su candidatura a la Presidencia de Colombia, proponiendo un cambio profundo en el modelo de Estado: darle autonomía real a las regiones y romper con el centralismo que, según afirma, ha marginado históricamente al Caribe y a otras zonas del país.
“Colombia necesita un presidente Caribe”, fue el mensaje con el que Espinosa lanzó su aspiración. Su candidatura hace parte del movimiento significativo de ciudadanos Colombia Diferente – La Fuerza de las Regiones, conformado por 43 mandatarios locales que acordarán un candidato único en diciembre a través de una encuesta nacional.
Olimpo sostiene que su propuesta busca “salirse de la caja” y dejar atrás el modelo centralista “80/20”, que concentra competencias y recursos en el nivel nacional. En su lugar, propone una distribución equitativa 50/50 entre nación y regiones, inspirada en esquemas de países como Alemania, España, Italia, Brasil y México.
El aspirante plantea la creación de siete regiones autónomas: Caribe, Antioquia y Eje Cafetero, Pacífico, Orinoquía y Amazonía, Santanderes, Centro y Suroccidente. Cada una manejaría recursos y competencias con independencia, lo que considera clave para lograr prosperidad y equidad en todo el territorio.
Durante el anuncio de su campaña, Olimpo destacó el tamaño y el potencial del Caribe colombiano: “Nuestra región es más grande que 125 países del mundo, del tamaño de Bolivia, pero seguimos cargando con altos niveles de pobreza porque los recursos están concentrados en el centro del país. La desigualdad no es general, es regional”, afirmó.
Con una carrera pública que comenzó a los 26 años como alcalde de Sincelejo y que incluye cargos como viceministro del Interior, gobernador de Sucre y director de la Federación Nacional de Departamentos, Héctor Olimpo subraya que su proyecto no es individual, sino colectivo y construido desde las regiones.
“El Caribe no solo tiene talento y creatividad; también tiene el derecho de liderar. Nuestra diversidad es una oportunidad para construir un país más justo. El ser Caribe es ser universal”, concluyó.








