Winsner Sandoval, Representante a la Camara por las comunidades Afrodescendientes
Desde el Congreso se hizo un llamado al Gobierno Nacional para poner en funcionamiento la Comisión de Estudios prevista en el Decreto 3050 de 2002 y garantizar la participación de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras en el PND 2026–2030.
Las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras deben tener una participación real y efectiva en la construcción del Plan Nacional de Desarrollo 2026–2030, con programas, metas y recursos que respondan a las necesidades de sus territorios.
Así quedó planteado en una constancia presentada ante la plenaria del Congreso, mediante la cual se hizo un llamado al Gobierno Nacional para avanzar, con prontitud, en la conformación y puesta en funcionamiento de la Comisión de Estudios contemplada en el Decreto 3050 de 2002.
La solicitud busca que este mecanismo permita fortalecer la participación de las comunidades afrodescendientes en la formulación de las políticas públicas y que sus propuestas y prioridades sean tenidas en cuenta en la hoja de ruta que definirá las principales acciones del Gobierno para el periodo 2026–2030.
La petición también plantea la necesidad de que la inclusión no se limite a declaraciones o compromisos generales, sino que se traduzca en metas concretas, programas definidos y recursos destinados a los territorios afrodescendientes.
“No estamos pidiendo favores; estamos reclamando participación, cumplimiento y justicia social”, señala la constancia presentada ante el Congreso, que además constituye un llamado al Gobierno Nacional para actuar con celeridad y evitar que estas comunidades vuelvan a quedar relegadas de las grandes decisiones del país.
La puesta en funcionamiento de la Comisión de Estudios representa, en este contexto, un paso para avanzar hacia una participación institucional más efectiva y permitir que las comunidades puedan aportar a la definición de las políticas que impactarán directamente sus territorios.
El llamado también busca que el próximo Plan Nacional de Desarrollo reconozca las particularidades y necesidades de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras y las incorpore dentro de las prioridades nacionales.
La exigencia es clara: las comunidades afrodescendientes deben ser escuchadas y sus territorios deben tener un papel protagonista en el desarrollo de Colombia.






