Andrea Camila Vargas, representante electa por el partido Pacto Histórico
Las elecciones legislativas celebradas el 8 de marzo en Colombia marcaron un nuevo reacomodo del mapa político nacional. El Pacto Histórico se consolidó como el gran ganador de la jornada al aumentar su representación en el Congreso de la República y posicionarse como la bancada más fuerte tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes.
De acuerdo con el preconteo de la Registraduría, la coalición obtuvo cerca de 4,4 millones de votos para el Senado, equivalentes a aproximadamente 25 curules, lo que representa un incremento de cinco escaños frente al Congreso elegido en 2022, cuando había alcanzado alrededor de 20.
Este resultado confirma la consolidación del proyecto político que llevó al presidente Gustavo Petro al poder en 2022 y refuerza el papel de la izquierda y el progresismo dentro de la política colombiana, en un escenario donde partidos tradicionales y nuevas figuras compiten por redefinir el equilibrio de fuerzas en el Legislativo.
Comparación con las elecciones legislativas de 2022
En las elecciones de 2022, el Pacto Histórico logró convertirse en la primera fuerza del Senado con 20 curules, marcando entonces un hecho histórico para una coalición de izquierda en Colombia. Cuatro años después, el aumento a cerca de 25 escaños demuestra una expansión electoral significativa y un fortalecimiento de su estructura política en diferentes regiones del país.
Este crecimiento también se refleja en la Cámara de Representantes, donde el movimiento progresista amplió su presencia territorial, disputando espacios en departamentos históricamente dominados por partidos tradicionales. Analistas coinciden en que el resultado muestra un proceso de consolidación del progresismo como actor central en la política nacional.
Atlántico: nuevas curules y liderazgo juvenil
Uno de los resultados más destacados en la región Caribe se registró en el departamento del Atlántico, donde el Pacto Histórico alcanzó dos curules en la Cámara de Representantes, ampliando su presencia en una zona donde tradicionalmente han predominado las maquinarias políticas regionales.
Entre las figuras emergentes sobresale Andrea Camila Vargas De la Hoz, reconocida por su trayectoria como líder estudiantil y activista social. Su elección representa el ingreso de nuevas generaciones al Congreso y refleja el respaldo que sectores juveniles y sociales han dado al proyecto político del Pacto Histórico en el Caribe colombiano.
El triunfo en el Atlántico también evidencia la apertura de espacios para liderazgos alternativos dentro de una región históricamente dominada por clanes políticos tradicionales, lo que algunos analistas consideran un cambio gradual en la dinámica electoral del Caribe.
Un nuevo mapa político en Colombia
Los resultados de las elecciones legislativas de 2026 configuran un Congreso en el que el Pacto Histórico lidera el Senado, seguido por fuerzas como el Centro Democrático, el Partido Liberal y otras colectividades tradicionales.
El aumento de curules para la coalición oficialista no solo fortalece su capacidad de impulsar reformas en el Legislativo, sino que también redefine el escenario político de cara a las próximas elecciones presidenciales.
Con una mayor presencia en ambas cámaras y con nuevos liderazgos regionales como el surgido en el Atlántico, el Pacto Histórico se posiciona como uno de los actores determinantes en la agenda política colombiana para el periodo legislativo 2026-2030.








